La fistula obstétrica es una
lesión mortal que se produce como consecuencia de partos prolongados que se
desarrollan sin la necesaria atención sanitaria, es decir en
situaciones insalubres y antihigiénicas en las que se produce una fisura que
conecta los conductos de la vagina con la vejiga y el recto, provocando una
fuga permanente de orina y heces. Esto se origina como consecuencia del
trabajo de parto prolongado el cual causa que la mujer padezca de incontinencia
crónica. En la mayoría de los casos, la madre o el niño
fallecen.
- Origen del Problema:
- Consecuencias e impacto a nivel mundial:
El coste de una operación
quirúrgica para tratar la fístula es de unos 300 euros, el
problema es que la mayor parte de las potenciales víctimas no tienen
garantizado el acceso a la asistencia sanitaria para que esta operación llegue
a tiempo. Muchas, cuando son repudiadas, caminan cientos de kilómetros para
llegar a alguno de los centros sociales o médicos en los que se les da la
posibilidad de tratamiento o, cuando llegan demasiado tarde, acogida, y en esos
casos, la mayor parte de las veces no tienen acceso al
material sanitario e higiénico para garantizar un mínimo de calidad
de vida y sobre todo, la posibilidad de sobrevivir dignamente, y tener un
futuro. Cosas tan básicas como un pañal, una compresa, están
fuera de su alcance.
Se sabe que las
mujeres que padecen una fístula obstétrica sin complicaciones, pueden someterse
a una intervención quirúrgica sencilla para reparar el orificio que se comunica
con la vejiga urinaria o el recto. De esta manera, se curan hasta 90% de estos
casos. Sin embargo, desde 2003, solo se ha tratado a 12 000 mujeres aquejadas
de este mal en más de 45 países de África, Asia y el Oriente Medio, es por eso
que en el 2008, más de dos mil profesionales sanitarios recibieron capacitación
en materia de prevención y tratamiento de la fístula obstétrica.
En 2003, el UNFPA inició en todo el mundo la Campaña para eliminar la Fístula, con el propósito de lograr que en los países en desarrollo
la fístula sea tan infrecuente como lo es en los países industrializados. En
virtud de la campaña, se crea conciencia sobre esa cuestión, se determinan las
necesidades y se amplían los servicios de prevención y tratamiento. Un objetivo
fundamental es destacar la importancia de la atención obstétrica de emergencia
para todas las embarazadas. La campaña, colaborando con aliados
gubernamentales, ONG y la comunidad internacional, se está realizando en más de
25 países. En Bangladesh, donde unas 70.000 mujeres viven con la fístula obstétrica,
se ha establecido en la Facultad de Medicina de Dhaka un Centro de reparación
de la fístula que contribuirá al tratamiento de los casos y capacitará a
encargados de prestar servicios en el Asia meridional. En Zambia, la campaña
apoya la dependencia para la reparación de la fístula en el Hospital de la Misión
en Monze. Las acciones iniciales han contribuido a crear conciencia del
problema y a mejorar la calidad de la atención. En Sudán, se inició una campaña nacional con el lema
“Fístula: DEBEMOS tratarla”. El UNFPA ha adquirido equipos y suministros médicos
para el Centro de Fístula en Jartum, el único establecimiento especializado
existente en el país.



No hay comentarios:
Publicar un comentario